Ciudad de múltiples dimensiones (de fantasía y de inteligencia,
de lucha y de tradición, de trabajo y de ocio contemplativo),
Guanajuato se encuentra siempre entre la leyenda y la realidad.
Mas que verla, la imaginamos. Y la inventamos cada vez que la
descubrimos. Como sus calles, rapidas y tortuosas, todo nos la
revela súbitamente, con la lucidez instantanea e inolvidable,
y todo en seguida nos la arrebata . . . unos minutos y algunos
pasos la transfiguran. Era presencia. Y se ha convertido en
nostalgia, en ausencia, en sueño.
Jaime Torres Bodet |